A uno y otro lado del mar


"A uno y otro lado del mar"
1ª Antología Poética Argentina - Española
Poesía
VV. AA.
Editorial Quelión - El Taller del Poeta
Buenos Aires, Argentina - Pontevedra, España

Reseña

Se dice que la poesía es un arma cargada de futuro. Creo más bien que ante todo, es un maravilloso método de unir corazones, sensibilidades, sentimientos o vivencias. Estoy convencida de que los poetas tenemos ese maravilloso don de poner en las palabras los medios necesarios para habilitar no sólo distintas formas de expresión si no también crear puentes entre los seres humanos.
Eso es lo que me lleva a definir esta Antología. Su título tan exquisitamente ilustrativo: “A uno y otro lado del Mar” ¿Qué hay al otro lado del Mar?
“Las mariposas son como colores que dibujan primaveras en las sonrisas”.
Puede que eso sea lo que defina este trabajo, la sonrisa y el guiño, el abrazo, hacia distintas formas de ver la vida o los sentimientos. La cultura no puede quedarse anclada entre una postura uniforme y lineal, debe saltar a un lado y a otro de la balanza. Debe penetrar en su singularidad, en su heterogeneidad, vislumbrar diferentes formas de expresión y de comunicación a través de dos culturas, diferentes y a la vez únicas, tan afines como contrapuestas.
Quisiera poder echar un guiño a mis hermanos y compañeros de armas argentinos, y españoles; un guiño que responda al deseo de mostrar dos pueblos unidos por la poesía que tienen en común llevar como los antiguos juglares, historias, pensamientos, flores en los abrazos de la noche, en las ausencias; trazos de múltiples colores llenos de sabores que el lector enseguida ensamblará como pequeñas piezas de puzle en el armario del pensamiento dirigiéndole como un “cicerone”, en la magia que encierra las palabras.
Puedo concluir con un pensamiento de Jorge Luis Borges: “Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”. Leamos las hermosas letras que a un lado y a otro del mar nos llega, con la brisa en las mareas, los susurros encerrados en los versos, y contribuyamos a ser seres humanos por encima de banalidades, egos, estatus o principios. Muy sutilmente embajadores de sueños.
Hagamos poesía. Somos poesía.

Isabel Rezmo.

 A modo de Prólogo

Muchas veces he oído o me han preguntado directamente, ¿qué es poesía? Podría ir lógicamente a varios lugares para poder llegar a una definición, como diccionarios, enciclopedias, etc. con lo cual podríamos tener un conocimiento casi perfecto a esa pregunta que se ha tornado casi como en una espina que llevamos clavada in aeternum. Poesía del griego ποίησις 'creación' como género literario considerado la manifestación de la belleza o de los sentimientos. Pero en este aspecto me inclino más a lo que decía Platón con referencia de los poetas, él los consideraba unos poseídos por los dioses, eran los mediadores entre ellos y los hombres, podían alcanzar la ciencia última, la del bien y del mal. Llegaban incluso a estar al borde de la locura por esa dualidad hombre/divinidad. Y eso hemos hecho con esta obra antológica junto a Fernando Pérez Poza, alcanzar la locura, esta locura de los poetas separados por el mar, pero unidos en una sola fuerza que es la palabra escrita. Estoy si, loco, loco por esta primera obra que hemos soñado juntos, que lo hicimos café de por medio frente a una plaza en Tarija Bolivia, que luego terminamos de concretar en un bar frente a la Recoleta Bs As. Esto tiene la poesía, que entre locos se puede concretar la cordura de las letras, esas que nos llevan como pequeñas naves que recorren las aguas del alfabeto.
Gracias a todos los que participan en este viaje y a los que serán partícipes cuando tengan en sus manos y lo hagan a través de la lectura.
¡Que viva la poesía y la locura de los poetas!


Marzo 2014©Daniel E Reyes.
Buenos Aires. Argentina

La vida, a veces, es un largo ovillo. Se tira del hilo y empiezan a crecerle a uno kilómetros en los pies. Y yo tiré del hilo en Bolivia cuando conocí al poeta y editor argentino Daniel Reyes, con el que luego estrecharía lazos en Buenos Aires, donde nació la idea de hermanar a nuestros dos países con la edición de esta antología, y así, poco a poco, ir aboliendo fronteras aunque sólo sea con el corazón, el pensamiento y la literatura.
Hay caminos, que al contrario de cómo dice el tango, nunca borra el tiempo. Caminitos que antes eran de agua y ahora de viento, que se hacen en barco o en avión, pero que en realidad se recorren con los zapatos de los sueños. Caminos que, a veces, carecen de vuelta atrás, como el de la emigración.
Desde mi Galicia natal intento imaginar la estampa del tío abuelo Emilio, al que nunca conocí, maleta en mano, subiendo al barco en algún puerto de Galicia. La estela de las olas construyendo palacios de espuma blanca en su imaginación a medida que iba dejando atrás a los seres más queridos. Y una tonelada de lágrimas arrojada por la borda que, como las de muchos otros emigrantes, ayudan a engordar el océano pero también a reducir la distancia entre los pueblos y naciones.
Después, los avatares de su llegada a un país extraño. La feroz lucha por la supervivencia tratando de hacerse un hueco en el nuevo mundo. La trágica muerte, una verdadera sátira del destino, atropellado por un tranvía, el mismo día en que se dirigía al encuentro de un hermano que llegaba de España para ayudarle en su negocio, hermano al que siguieron, nada más y nada menos, que otros cinco hermanos. En total siete, de un total de dieciséis hijos que tuvieron mis bisabuelos, si la memoria de quienes lo recuerdan no se equivoca. Y no emigraron más porque algunos no llegaron a vivir lo suficiente para cruzar el charco.
Un paisaje que todavía sigue existiendo en el mundo aunque ahora los emigrantes hagan el camino inverso o vengan a España desde África en patera y no en aquel “paquebote esmaltado que cosía con líneas de humo ágiles cuadros sin marco”, recordando los versos del poeta vanguardista gallego Manuel Antonio, también familia.
Cuando era un niño, Argentina me olía a piel, a cuero curtido, a la piel de la cartera escolar que a mis hermanos y a mí nos enviaban los parientes y que, orgullosos como si de un trofeo se tratara, mostrábamos a todos en el colegio. Sonaba a aquel: ¡Hala, váyanse a joder por ahí! con el que nos obsequiaban en sus visitas, y que yo siempre entendí como una manera cortés de desearnos lo mejor, pero que levantaba ampollas entre el beaterío familiar reducidas las palabras al significado literal en castellano, teniendo en cuenta que no pasábamos de los quince años.
Veía Argentina a través de las letras, las de las cartas que intercambiaba con una mi familia. Argentina también me sabía a fútbol, a las tardes de gloria del rimo Eliseo Mouriño, jugador de Boca Juniors y de la selección en la década de los cincuenta, y cuyo recuerdo mantenía vivo mi madre en todos nosotros, cuando nos mostraba una revista en la que salía un reportaje del entierro multitudinario, cuando murió, víctima de un accidente aéreo.
Tal vez por todos esos detalles, me resulte sumamente grato y especial la edición de esta antología conjunta. Vamos, entre todos, a pelarle el corazón a la poesía, hasta que la piel se nos erice como a mí con los latidos del tango al más puro estilo Gardel.
Es la hora de dar un paso más en este difícil oficio de transformar la realidad en sueño o los sueños en realidad, que tal vez diría Borges, si es que no lo dijo.

Marzo 2014©Fernando Luis Pérez Poza.
Pontevedra. España

Participantes:
Barbotti, Silvia. (Argentina)
Benegas, Mirta Felisa. (Argentina)
Chajud, Graciela Noemí. (Argentina)
Ceraso, Patricia. (Argentina)
Cesaratto, Manuela Petrona. (Argentina)
Delucca, Gisela (Argentina)
Echenique, Mónica. (Argentina)
Fonellosa Causada, María. (España)
Garrido, Vicente. (España)
Guanella, Alejandro. (Argentina)
Jerez, Toño. (España)
Martínez i Ferrer, Antonio. (España)
Monte Jopia, Eduardo. (Argentina)
Núñez Parreño, Juan Fran. (España)
Pelle, Viviana. (Argentina)
Pérez Poza, Fernando. (España) Editor de El Taller del Poeta.
Pérez Rodríguez, María. (España)
Reyes, Daniel E. (Argentina) Coordinador de Editorial Quelión
Rezmo, Isabel. (España)
Sierra López, Lyra. (España)
Silvero, Aníbal. (Argentina)
Skupieñ, Hugo César. (Argentina)
Vasile, Nina. (España)
Vatenberg, Diego. (Argentina)
Vidal Caramés, María Aurora. (España)
Vidal Caramés, Clementina. (España)
Zagaglia, Ana Noemí. (Argentina)
 


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